Gilda Mercado fotografiada por Esteban Calderon
Gilda Mercado fotografiada por Esteban Calderon

Gilda Mercado: la joven revolución de los escenarios mexicanos

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Gilda Mercado va más allá de lo que llaman un “triple threat” en la industria: un joven talento que no solo baila, canta y actúa, sino que también escribe sus propios proyectos. Su trabajo en “Ella y yo” le abrió las puertas en los Estados Unidos como actriz y dramaturgo, siendo una de las caras latinas que más se perfilan a cobrar un irrefutable puesto en el competitivo medio artístico.

Una actriz que se prepara... Alrededor del mundo

La carrera de Mercado empezó en su natal Ciudad de México, pero su empeño por perfeccionar su talento fue lo que la llevó a darle la vuelta al mundo para formar su propia caja de herramientas.

Desde Estados Unidos hasta el Reino Unido, se preparó en los conservatorios del Stella Adler y el Royal Conservatoire of Scotland, y se presentó en los escenarios más codiciados de ciudades como Nueva York y Glasgow. Su formación ha ido de la mano de profesionales de renombre y se ha dado el lujo de trabajar con figuras ganadoras de premios internacionales. Su rango se ha desarrollado desde lo clásico hasta lo contemporáneo, la hemos visto en las tablas y en la pantalla grande, y también ha atravesado las barreras de la interpretación para volcar su creatividad en el desarrollo de unipersonales que le han dado un nombre en la industria.

Su inquietud por representar la fuerza y vulnerabilidad de la mujer la llevaron a crear “Ella y yo” siendo la única actriz latina en ser aceptada en el Festival United Solo. El poder de su actuación y el peso de sus palabras le concedieron elogios por parte de la crítica neoyorquina quienes, conmovidos, alabaron la profundidad de su trabajo. 

"Gilda Mercado es más que una actriz de una sola pieza: ella escribe, dirige y produce. Luego de filmar sus más oscuros momentos y juntarlos en una obra de arte, nos muestra un profundo entendimiento y mirada hacia nuestra propia mente y alma".

"Mercado hizo un trabajo extraordinario ejecutando cada aspecto de su interpretación. 'Ella y yo' tiene una particular llamada al público femenino y a cualquiera que esté luchando con su propia autoaceptación. Su trabajo te saca de eje y te hace reflexionar sobre ese tema incómodo que tanto luchamos por ignorar. Esta pieza de arte absolutamente logra su objetivo".

La revolución mexicana en las artes

En un momento en el que, finalmente, se le ha dado el peso que le corresponde a la representación y la diversidad en el medio artístico, Hollywood espera ansioso la llegada de nuevos rostros a su horizonte. Gilda Mercado forma parte de esta nueva generación de artistas latinos que están alzando la voz y reclamando el lugar que les pertenece, siendo su innegable talento, extensa preparación y cautivante carisma su carta de presentación. 

En La Guía Cultural tuvimos el placer de conversar con ella sobre su trayectoria, sus expectativas y lo que la mueve como una artista integral que, con mucho orgullo, está dejando en alto el nombre de su país.

¿Qué te inspiró a escribir Ella y yo”?

Para mí el 2020 fue un año de duelo, lleno de cuestionamientos, reflexiones y un crecimiento brutal. El 2020 fue lo que dio paso a la creación de “Ella y yo”. No sólo en la temática sino también gracias al contexto en el que vivíamos: donde los teatros estaban cerrados, habían pocas producciones y las filmaciones estaban en pausa. Todo esto me propulsó a que creara mis propios proyectos y colaborara con otros artistas en plataformas que nunca había utilizado. Sin embargo, lo que me hizo tomar este riesgo fue la oportunidad de colaborar con un teatro como lo es Rattlestick Playwrights. El ser seleccionada entre artistas de todo el mundo por ellos y por New York Theater Salón para ser parte de su festival Global Forms, fue lo que me inspiró a salirme de mi zona de confort y expresarme de una forma diferente. 

En cuanto a la pieza en sí, varias cosas me inspiraron para su creación como la teoría “La sombra del ser humano” de Carl Gustav Jung, la célula (dirigida por Tarsem Singh) y obras de pintores surrealistas. Con “Ella y yo” quería explorar el concepto de la identidad, y qué es lo que nos da valor como seres humanos. El cómo dentro de cada uno de nosotros hay una dualidad, estamos llenos de complejidades y contradicciones, las cuales se encuentran en rivalidad y en una constante pelea por quién será aquella que gobernara la identidad del individuo o, en este caso, el personaje de “Ella”. Y creo que es una temática con la cual todo ser humano se puede identificar. 

Para mí era importante que “Ella y yo” fuera visualmente estética y agradable al espectador y también brutalmente cruda. Creo que muchas veces las cosas más valiosas de la vida vienen cargadas de belleza, crudeza y horror: como lo vemos en la naturaleza, en el nacimiento de un bebé o en el comienzo y final de algo. La vida está llena de momentos cargados de luz y oscuridad. Y quería que “Ella y yo” expresara eso tanto en el estilo visual como en la narrativa del personaje principal. Quería que fuera como una pintura viviente. Donde el espectador como un voyerista, se adentra a la psique del personaje a través de elementos de texto, imágenes, música y danza.

¿Cuáles fueron los mayores retos y satisfacciones de presentar un trabajo de esta categoría en medio de la pandemia?

Los mayores retos fueron aprender a crear en su totalidad una pieza en formato digital y trabajar en áreas que nunca había trabajado como la dirección, edición y fotografía. Sobre todo en la edición, donde tuve que aprender a hacer realidad mi visión. Al principio fue difícil, ya que mientras actuaba o bailaba tenía que estar pendiente de la fotografía y la composición de la toma. Dirigir y actuar en un mismo proyecto es algo que ya había hecho, no obstante esta era la primera vez que estaba desempeñando un papel muy grande en todas las áreas.  Otro reto fue escribir y actuar en una pieza donde me muestro vulnerable y expongo cuestionamientos y pensamientos que he tenido como mujer y ser humano. “Ella y yo” es un proyecto que es muy personal para mí, donde dejo al desnudo una parte de mi ser. Sin embargo, es una pieza que me da mucho orgullo y me hizo demostrarme a mí misma la capacidad que tengo para crear y la calidad de las cosas que puedo hacer. Una de las cosas que más me dio satisfacción fue ver la reacción de la audiencia y tener el logro de que este proyecto se ha presentado en teatros y plataformas que he admirado durante mucho tiempo como lo es Rattlestick Playwrights Theater. Actualmente, “Ella y yo” también fue seleccionada  entre artistas de todo el mundo para ser exhibida en el United Solo Screen, uno de los festivales más importantes de monólogos en el mundo. 

 

Sabemos que has trabajado como actriz en Estados Unidos, México y el Reino Unido, ¿hay alguna diferencia en la manera de abordar el trabajo actoral en estos países?

Pues creo que la actuación es algo que rompe las barreras del lenguaje, cultura y contexto ya que es, de alguna forma, el estudio y la expresión de lo que significa ser un ser humano, y más hoy en día que estamos expuestos a historias de todo el mundo, donde, por ejemplo, ves una serie como “The Crown” y puedes sentir empatía por el personaje principal y te puedes ver identificado con él, sin importar la nacionalidad, el estrato social y el lenguaje. Esa es la magia de la actuación. Sin embargo, considero que una diferencia que he notado entre los tres países es la preparación y la seriedad que se le da a la actuación, en especial en el Reino Unido. El ser actor se toma con mayor seriedad y es una profesión como cualquier otra, por lo tanto es necesario, aunque no obligatorio, prepararse. La mayoría de los actores allá han hecho tanto teatro como cine y televisión. Hay un continuo desarrollo de habilidades y especialidades, como es hacer diferentes dialectos o acentos, el saber moverse y crear un personaje a partir del movimiento, manejo de voz y el conocimiento de obras de teatro, cine y televisión. 

 

Te has presentado en el famoso teatro Shakespeares Globe de Londres, donde se han presentado los mejores actores de Reino Unido y súper estrellas como Mark Rylance, ¿qué significó este paso en tu carrera?

Es uno de los mejores momentos de mi carrera y mi vida. Todavía, hoy en día, no me lo puedo creer. Tuve la maravillosa oportunidad de presentarme en dos proyectos en ese teatro con “Tis Pity She’s a Whore” y “As you like it”. Es una experiencia como ninguna otra, dondee estuve rodeada por lo mejor del teatro de Inglaterra, los mejores creativos y artistas ¡Que más podía pedir! Fue una experiencia que me hizo crecer muchísimo y fue un gran reto para mí ya que dentro de ambos proyectos tuve que interpretar a personajes icónicos y totalmente diferentes a lo que había hecho anteriormente, como fue el caso de Touchstone. 

Recuerdo cruzar todos los días por el puente Millenium y ver desde lejos el teatro… Pasar todas mis mañanas, tardes y noches en ensayos. Todavía recuerdo la primera vez que me paré en ese escenario, y tener el conocimiento de todos los actores y obras que habían pasado por ahí. Recuerdo sentir cómo mi cuerpo absorbía la historia que estaba impregnada en las vigas, columnas y el semblante de la madera, cómo el eco de mi voz resonaba por las paredes del escenario. Recuerdo cómo la estructura demandaba que utilizara cada pequeña fibra que hubiese dentro de mí. Todo lo recuerdo como si fuese el día de ayer… De alguna manera sentí que pertenecía ahí. Entré siendo una Gilda y salí siendo otra. 

 

Te has destacado muchísimo en el teatro clásico, ¿prefieres éste al trabajo contemporáneo? ¿Cuál ha sido tu favorito?

Los dos. No puedo elegir entre uno y otro, ya que ambos me permiten explorar mundos, temáticas y diferentes partes que hay dentro de mí. Lo más importante para mí es hacer un trabajo que tenga profundidad, impacto y que sea de calidad, sin importar el estilo o plataforma. Sin embargo, si tuviera que elegir dónde me siento con mayor libertad sería en el teatro clásico, bajo el pentámetro yámbico y la guía de Shakespeare. Al pronunciar las palabras de sus personajes, hay algo que despierta en mí, como un rompecabezas que encaja perfectamente. Cuando estoy interpretando alguno de sus personajes o pronunciando sus palabras es donde me siento con menos control y me puedo dejar llevar por lo que está pasando en el momento. 

Protagonizaste un cortometraje con Tenoch Huerta y Cassandra Ciangherotti, cómo fue trabajar con ellos? Cómo fue la experiencia de hacer cine mexicano?

Otra de las experiencias que marcó mi vida y me siento muy afortunada de haber tenido la oportunidad de colaborar con actores de esa talla y trayectoria. “Elevados” fue uno de mis primeros trabajos en el cine. Al principio, no podía creer que estaba trabajando con ellos dos. Me sentí un poco abrumada y cohibida, sobretodo porque mi personaje debía intimidar al  de Cassandra y amenazar al de Tenoch, pero los dos me trataron tan bien y me hicieron sentir tan cómoda, que las cosas fluyeron y me divertí muchísimo. Aprendí mucho de ambos trabajando y observándolos. Disfruté cómo continuamente proponían cosas y colaboraban con la directora y con el resto del elenco. Fue una experiencia maravillosa. 

 

¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Qué te gustaría explorar a corto, mediano y largo plazo en tu carrera?

Por ahora, tengo un cortometraje en puerta el cual se encuentra en pre-producción. También voy a colaborar con The Blind Cupid Shakespeare Company: una compañía de teatro clásico en su temporada del 2022. Lo que quiero este año es seguir explorando y creciendo como actriz, hacer cosas que nunca he hecho en teatro, cine o televisión. 

 

¿Qué consejo les darías a los actores nuevos que se quieren dedicar a este oficio?

¡Que se preparen y lo tomen en serio como cualquier profesión! Ya sea practicando, tomando talleres, haciendo un BA o MA. Creo que un artista o actor es como un atleta que, para ser bueno, hay que practicar y ejercitar el músculo. Y por último tener mucha paciencia y trabajar en la seguridad de uno mismo. 

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