Imagen de Lupe Vélez en el afiche publicitario de Naná, su última película, 1944
Imagen de Lupe Vélez en el afiche publicitario de Naná, su última película, 1944

La época de oro del cine mexicano

La Época de oro del Cine Mexicano es un período comprendido entre los años 1936 y 1959. Estos años fueron cuando la industria fílmica mexicana alcanzó los más altos niveles de calidad de producción, además del éxito económico, su amplia distribución y por supuesto el reconocimiento internacional de la crítica.
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp
- Recomendamos -

La industria cinematográfica mexicana se había convertido en un “boom”, y sus mercados se extendieron a toda Latinoamérica y España, siendo los de más taquilla, Argentina, Cuba, España y Venezuela, y con gran prominencia la mayor de las Antillas donde se crearon circuitos de cines (varias salas que proyectaban el producto mexicano y eran copropiedad de intereses cubanos y aztecas), y que semanalmente estrenaban producciones destacadas de la patria de Juárez.

La primera película de envergadura de este período fue “Vámonos con Pancho Villa”, del realizador Fernando de Fuentes del año 1935 y estrenada en 1936.

En 1939, con la escalada de la Segunda guerra Mundial, las industrias de cine de los Estados Unidos y Europa, recibieron serios reveses a su producción, ya que los materiales empleados y empleados en la filmación de sus películas se destinaron a un nuevo mercado: el armamentista y algunos de los países europeos y la propia Norteamérica se concentraban en realizar producciones temática de guerra, dejando el paso libre a México, en la creación de filmes comerciales de arte y más versátiles, copando su propio mercado nacional así como el Latinoamericano.

Ahí es donde florecen productoras mexicanas de prominencia tales como: Filmex, Clasa Films Mundiales, Posa Films, Hermanos Rodríguez, y la asociación de Juan Bustillo Oro y Cinematográfica Grovas.

Nombres de primer orden en la dirección destacan entre otros: el ruso Arcady Boytler (“El capitán aventurero”, “Así es mi tierra”, “Águila o sol” y su obra cumbre “La mujer del puerto”); Antonio Moreno, que dirige la primera película sonora mexicana protagonizada por Lupita Tovar, actriz ya afincada en Hollywood; Julio Bracho, “¡Ay que tiempos señor Don Simón!” su debut y además dirigiendo figuras de la talla de Jorge Negrete, Dolores del Rio, María Félix, Gloria Marín, Ramón Novarro, Arturo de Córdova, Libertad Lamarque, Miroslava y a su propia hermana Andrea Palma; el hispano-mexicano Luis Buñuel, puntal muy especial del cine de México, quien realizó obras maestras tales como “Los olvidados”, “Él”, “Robinson Crusoe”, “Ensayo de un crimen”, “Nazarín”, “Abismos de pasión”, “El ángel exterminador”, “Simón del desierto”; Emilio Fernández, creador de grandes logros fílmicos junto al maestro de la luz Gabriel Figueroa y en cuya filmografía destacan: “Flor silvestre”, “María Candelaria”, “Las abandonadas”, “Bugambilia”, “Pepita Jiménez”, “La perla”, “Enamorada”, “Rio escondido”, “Maclovia”, “Salón México”, “Pueblerina”, y “La malquerida”; y “The Torch” o “Beloved”, segunda versión de “Enamorada”, con la actriz norteamericana Paulette Goddard; y Roberto Gavaldón, “La barraca”, “En la palma de tu mano”, “El niño y la niebla”, “El conde de Montecristo”, “La otra”, “La diosa arrodillada”, “La casa chica”, “El rebozo de Soledad”, “Camelia”, “Don Quijote cabalga de nueva” y a Jack Palance en “Flor de mayo”; Ismael Rodríguez quien dirigió a grandes como Pedro Infante, Dolores del Rio, María Félix, Basil Rathbone, John Carradine y Toshiro Mifune; y sus títulos más emblemáticos son: “Las cinco noches de Adán”, “Nosotros los pobres”, “Ustedes los ricos”, “Pepe el Toro”, “La Cucaracha”, “Ánimas Trujano” y “Tizoc”.

Mapy Cortés en La corte de faraón, 1943
Mapy Cortés en La corte de faraón, 1943

23 AÑOS DE GLORIA

Estos 23 años de excelencia y calidad, dieron una sólida imagen a México en el extranjero y por supuesto dentro de sus fronteras, creando títulos y figuras a nivel internacional, al estilo de Hollywood y su llamado “Star System”. Los estudios en operación luchaban entre ellos y contrataban en exclusiva a los artistas con más talante en el público, creando un listado interminable de actores y películas que se hacían indispensables entre los seguidores del séptimo arte.

Los Nombres

Surgen figuras, como María Félix un producto netamente nacional y Dolores del Rio, aunque natural de Durango, se incorpora procedente de Hollywood donde se había labrado una carrera fílmica con trabajos en “Ramona”, “In Caliente” y “Flying Down to Rio”. Otras dos figuras que incursionaron en el cine mexicano fueron la súper estrella Ramón Novarro, con “La virgen que forjó una patria” y la conocida “Como la chica que escupía fuego”, Lupe Vélez, que rodó dos, “La Zandunga”, y la última antes de su sonado suicidio “Naná”, junto al debutante costarricense Crox Alvarado.

Otros por el contrario marcharon al extranjero reclamados por la fama y prominencia que le habían producido el cine de su país de origen: Arturo de Córdova, Pedro Armendáriz y Katy Jurado, los tres se labraron sendas carreras en las cinematografías de Hollywood, España, Francia, Italia, Argentina y Cuba, nunca sin abandonar la industria nacional.

También se deben enumerar los nombres de: Elsa Aguirre y su hermana Alma Rosa; Ernesto Alonso, Beatriz Aguirre, Antonio Aguilar, Blanquita Amaro, Ramón Armengod, Antonio Badú, Rafael Baledón, Roberto Cañedo, María Victoria, Lilia del Valle, Silvia Derbez, Columba Domínguez, Evangelina Elizondo, Manolo Fábregas, Esther Fernández, Susana Guízar, Tito Guízar, Stella Inda, Tito y Víctor Junco, Carlos López Moctezuma, Ignacio López Tarso, Rita Macedo, María Elena Marqués, Víctor Manuel Mendoza, Ricardo Montalbán, Tongolele, Carlos Navarro, Toña la Negra, Leticia Palma, Joaquín Pardavé, Blanca Estela Pavón, Ana Luis Peluffo, Silvia Pinal, Lilia Prado, Emma Roldán, Martha Roth, Abel Salazar, Fanny Schiller, David Silva, Fernando, Domingo, Julián Mercedes y Andrés Soler, Lupita Tovar, Emilio Tuero, Julio Villarreal y Ariadna Welter.

Imagen de Lupe Vélez en el afiche publicitario de Naná, su última película, 1944

DOS GRANDES DIVAS: María Félix y Dolores del Rio

Ya desde 1943 con el estreno de “Doña Bárbara”, que le había hecho obtener el mote de La Doña, María Félix, se había establecido como la figura que fue hasta el final de sus días. Poseedora de una innegable belleza física y una avasalladora personalidad, María campeó por sus respetos, en las cinematografías de varios países y prefiriendo las europeas –Italia, Francia y España, y otra de nuestro continente: Argentina. A 18 años de su desaparición física, María continúa siendo un referente de imagen, arte y personalidad para todos los públicos por sus 47 películas en las cuales intervino.

Por otra parte, su competencia en el séptimo arte, Dolores del Rio venía precedida de la aureola que le plantan a las triunfadoras del cinema internacional. La nativa de Durango, estaba emparentada con Ramón Novarro, Andrea Palma y Julio Bracho, entró por la puerta grande del cine su país con tres títulos emblemáticos: “Flor silvestre”, “María Candelaria” y “Las abandonadas”, ganó 4 premios Ariel y filmó además en los cinemas de España, Francia, Italia y Argentina. En los finales de su vida fue una mujer dedicada a la estancia infantil de la Asociación Nacional de Actores, el gremio actoral de México más conocido como ANDA, falleciendo en Newport Beach, California en 1983.

GENEROS CREADOS EN ESOS AÑOS

La comedia de Mario Moreno o cine de carpa, tan popular el los años 30, “Cantínflas”, las locuras del “pachuco” Germán Valdés, “Tin Tan”, y los folletines de Libertad Lamarque, marcaron un estilo dentro de la producción cinematográfica del momento, pero un género creado por el “gallego” Juan Orol, el llamado “El Cine de las Rumberas”, sentó hondo en el gusto de las masas y es con el lanzamiento de la primera rumbera del cine María Antonieta Pons, quien primero de la mano de Orol y posteriormente del también español Ramón Pereda, (ambos que fueron sus esposos), sentó cátedra nada menos que con 55 películas.

Al quedar solo Orol con el abandono de la Pons y su divorcio, este se dio a la tarea de buscar una nueva musa, pero mientras tanto, ya había surgido una nueva rumbera, la matancera Amalia Aguilar que debuta en 1945, e interviene en 25 películas hasta que marcha por amor a Perú al contraer matrimonio.

ROSA CARMINA CONTRA NINÓN SEVILLA

Ambas surgidas en 1946, la primera otra creación de Juan Orol, y la segunda surge por cuenta propia cuando llega a México para trabajar en una compañía de variedades que se presentaría en el Teatro Blanquita. Rosa y Ninón nunca fueron competencia, eran amigas entrañables y la primera intervino en 45 filmes y la segunda tiene a su haber la cuarta película de las mejores cien del cine mexicano: “Aventurera”, Ninón Sevilla recién fallecida participó 29 largometrajes, también se hizo acreedora del premio Ariel, por su filme “Noches de carnaval”.

MECHE BARBA: LA REINA DEL TRÓPICO NO CUBANA

La neoyorquina Meche Barba, (nació en La Gran Manzana, cuando sus padres emigraban por barco de España, debutó en 1937, y participó en 40 filmes y sí que rumbeó bastante en la gran pantalla. “Déjeme decirle que yo bailé la rumba bastante en mis películas, por eso me sorprendió cuando homenajearon a María Antonieta, Amalia y Ninón y Rosa, en la ACE y mi nombre no apareció por lugar alguno”, nos dijo hace algunos años cuando vino a recibir personalmente el premio de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York, ACE.

LA ÉPOCA DORADA Y LA DIVERSIDAD ARTÍSTICA

Durante este período de tiempo, el cine mexicano se nutrió de una oleada variara de nacionalidades que diversificaron su calidad y abrieron nuevos mercados y reafirmaron los ya existentes. Como mencionamos anteriormente los conflictos bélicos existentes en aquel tiempo (la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil Española), atrajeron la mirada de un prominente grupo actoral de todos los rincones del planeta.

ALEMANIA
Hilde Krüger

ARGENTINA
Luis Aldás
José Bohr
Alejandro Ciangherotti
José Cibrián
Lucy Gallardo
Laura Hidalgo
Libertad Lamarque
Amanda Ledesma
Marga López
Nini Marshall
Tita Merello
Vicente Padula
Jorge Che Reyes
Wolf Ruvinskis
Pepita Serrador

AUSTRIA
Isabel del Puerto

BRASIL
Irasema Dilián
Leonora Amar

CHECOSLOVAQUIA
Miroslava Sternova

CHILE
Sara Guasch
Malú Gatica
Hilda Sour

PERÚ
Ofelia Montesco

ITALIA
Martha Roth

COLOMBIA
Sofía Álvarez
Ana María Campoy
Alicia Caro
José Gálvez

COSTA RICA
Crox Alvarado

CUBA
Perla Aguiar
Amalia Aguilar
Blanquita Amaro
Rafael Bertrand
René Cardona
Rosa Carmina
César del Campo
Mary Esquivel
Marta Elba Fombellida
Enrique Herrera
Dalia Iñiguez
Fanny Kaufman (Vitola)
Tana Lynn
Juan José Martínez Casado
Carmen Montejo
René Muñoz
Oscar Ortiz de Pinedo
María Antonieta Pons
Lina Salomé
Ninón Sevilla
Otto Sirgo Haller

PUERTO RICO
Blanca de Castejón
Mapy Cortés
Fernando Cortés
Mapita Cortés

ESPAÑA
Luis Alcoríza
José Baviera
Anita Blanch
Armando Calvo
Augusto Benedico
Rafael Banquells
José Cibrián
María Conesa
Liliana Durán
Pituka de Foronda
Conchita Gentil Arcos
María Gentil Arcos
Guillermina Green
Prudencia Griffel
Consuelo Guerrero de Luna
Emilia Gui
José María Linares Rivas
Jorge Mistral
Sara Montiel
Amparo Morillo
Conchita Carracedo
Manuel Noriega
Juan Orol
Elvira Quintana
Enrique Rambal
Francisco Reiguera
Rubén Rojo
Gustavo Rojo
Manolita Saval
Emilio Tuero
Carmen Sevilla

LIECHTENSTEIN
Medea de Novara

ESTADOS UNIDOS
Meche Barba
Rosa Fornés
Charles Rooner

LOS CIEN TÍTULOS DE GALA

En 1994, la revista especializada “SOMOS”, (ya desaparecida), publicó una edición dedicada a los cien títulos más destacados en los cien años del cinema en México. Basado en la opinión de varios historiadores, escritores y artistas entre los que sobresalen, Carlos Monsivais y el maestro de la fotografía Gabriel Figueroa, ofrecemos las primeras 25 que son en este orden: Vámonos con Pancho Villa, 1935, Fernando de Fuentes; Los olvidados, Luis Buñuel, 1950; El compadre Mendoza, 1933, Fernando de Fuentes; Aventurera, 1949, Alberto Gout; Una familia de tantas, 1948, Alejandro Galindo; Nazarín, 1958, Luis Buñuel; El, Luis Buñuel, 1952; La mujer del puerto, 1933, Arcady Boytler; El lugar sin límites, 1977, Arturo Ripstein; Ahí está el detalle, 1940, Juan Bustillo Oro; Campeón sin corona, 1945, Alejandro Galindo; Enamorada, 1946, Emilio Fernández; Pueblerina, 1948, Emilio Fernández; Canoa, 1975, Felipe Cazals; Los hermanos de hierro, 1961, Ismael Rodríguez; El ángel exterminador, 1962, Luis Buñuel; Cadena perpetua, 1978, Arturo Ripstein; El rey del barrio, 1949, Gilberto Martínez Solares, El esqueleto de la señora Morales, 1959, Rogelio A. González; Victimas del pecado, 1950, Emilio Fernández; Tiburoneros, 1962, Luis Alcoriza; Distinto amanecer, 1943, Julio Bracho; Rio Escondido, 1947, Emilio Fernández; La oveja negra, 1949, Ismael Rodríguez y La otra, 1946, Roberto Gavaldón

Ninón Sevilla en una secuencia de Aventurera, 1950
Ninón Sevilla en una secuencia de Aventurera, 1950

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos más recientes

Próximos eventos

Translate »