La princesa Leonor de Borbón y el resto de los guardiamarinas acudieron este jueves por la tarde (madrugada en España) a un concierto en el mítico Carnegie Hall, en Nueva York. Se trata de las primeras imágenes de la heredera al trono en la Gran Manzana fuera del puerto, al que llegó el miércoles a bordo del buque escuela Juan Sebastián de Elcano.
Antes del espectáculo tuvo lugar una recepción y una cena, antesala de la gala organizada por el Teatro Real, en uno de los escenarios más emblemáticos del mundo.
El concierto constituye uno de los actos centrales de la estancia de la Princesa de Asturias y sus compañeros en Estados Unidos. Todos se sentaron juntos y vistieron el uniforme blanco de verano de especial relevancia de la Armada, que ya han lucido en otras ocasiones oficiales. Además, Leonor de Borbón, siguiendo el reglamento militar, recogió su cabello en un pulido moño trenzado con raya al medio, uno de los peinados que ha convertido en su sello durante los actos institucionales.

La Princesa, el resto de guardiamarinas y algunos invitados —entre ellos familiares de la tripulación de Elcano— disfrutaron del virtuosismo de la gran violinista española María Dueñas, Premio Princesa de Girona y ganadora del primer premio en el Concurso Concurso Yehudi Menuhin, quien interpretó el Concierto para violín y orquesta de Erich Wolfgang Korngold, compositor que huyó del nazismo y triunfó en Hollywood.

La Orquesta Titular del Teatro Real, bajo la dirección musical de David Afkham, interpretó piezas de Joaquín Turina y acompañó el debut en Estados Unidos de la soprano española Saioa Hernández. Ganadora del premio a la mejor cantante en los International Opera Awards, Hernández cantó arias de zarzuelas de José Serrano y Manuel Penella, así como un monólogo de la ópera La vida breve de Manuel de Falla, además de obras de Maurice Ravel, uno de los compositores más ligados a su repertorio.









