Elizabeth Teeter, McKenzie Kurtz & Olivia Hardy (©Evan Zimmerman for MurphyMade)
Elizabeth Teeter, McKenzie Kurtz & Olivia Hardy (©Evan Zimmerman for MurphyMade)

Heathers: el musical de adolescentes criminales

Considerado un musical ‘de culto’, Heathers vuelve al escenario del Off-Broadway con una gran propuesta escénica.
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Hasta antes de su reciente reestreno en el off-Broadway, Heathers el musical se encontraba disponible en plataformas digitales para regocijo de todos sus seguidores; pero ahora debido a las restricciones de geolocalizadores, el público neoyorquino solo puede disfrutarlo en el escenario del New World Stages.

La compañía de Heathers The Musical (©Evan Zimmerman para MurphyMade)

Desde su concepción como un filme con el mismo nombre, Heathers (Dir. Daniel Waters, EEUU, 1989) se transformó en una especie de producto contracultural. En la década de los ochenta cuando el cine con temática juvenil tomó por sorpresa la taquilla de Hollywood, Heathers fue una comedia de humor negro que se burlaba de las románticas propuestas que reflejaban la vida de color de rosa de los adolescentes estadounidenses. En su planteamiento el filme abordaba verdaderos problemas de la juventud: anorexia, sentido de pertenencia, aislamiento paternal, sociopatías y, desde luego, suicidio.

Lorna Courtney & Casey Likes ( ©Evan Zimmerman para MurphyMade)

La versión musical de Heathers mantiene su precepto de comedia juvenil ochentera y la adereza con recursos teatrales completamente mecánicos, propios de la época: escenografía movida por los propios actores, vestuario en diferentes tonos para cada personaje y una iluminación con efectivas luces cenitales. La historia conserva la esencia sombría del amor prohibido entre Verónica Sawyer, interpretada por una maravillosa Lorna Courtney que regresa a la escena tras su nominación al Tony por & Juliet, y J. D. Dean, a quien da vida el talentoso Casey Likes, luego de haber estelarizado Back to the Future; y al mismo tiempo de describir las aflicciones de los adolescente preparatorianos las reviste con alegres y divertidos números musicales.

Olivia Hardy, McKenzie Kurtz & Elizabeth Teeter (©Evan Zimmerman para MurphyMade)

El cuadro actoral lo completan las tres chicas llamadas Heather que conforman una especie de triple entente encargada de regir los destinos y la vida social de toda la comunidad educativa de la escuela Westerburg High School, ubicada en alguna provincial de Ohio: McKenzie Kurtz (Heather Chandler, vestida siempre de rojo), Olivia Hardy (Heather Duke, la chica en verde) y Elizabeth Teeter (Heather McNamara, la amarilla). También resulta muy efectiva la presencia de figuras con trayectoria en Broadway, como Kerry Butler, Ben Davis y Cameron Loyal que se encargan de rotarse en diversos personajes secundarios como los profesores de la escuela y paterfamilia.

Casey Likes & Lorna Courtney (©Evan Zimmerman para MurphyMade)

Mas lo que resulta impresionante en este montaje de Heathers el musical es la enorme presencia de sus seguidores que llenan casi en su totalidad las butacas de cada show. El día de la función vista, fans de todas las edades y denominaciones se desgañitaban con eufóricos gritos de apoyo y coreaban todas las canciones. El ambiente en la sala era festivo y contagiaba hasta el propio ensamble que gustoso brindó una entusiasta interpretación. Daba la impresión de estar en medio de una de esas tantas asambleas estudiantiles que se desarrollan en la trama.

Ben Davis, Cameron Loyal & la compañía (©Evan Zimmerman para MurphyMade)

Vale destacar que la dirección de Andy Fickman denota su conocimiento de este musical; él ha sido responsable de versiones previas en Nueva York (hubo una presentación en el Joe’s Pub en 2010) y otras tantas en el West End e incluso giras por el Reino Unido. Es por eso que con una mano precisa, Fickman conduce un montaje que jamás decae y que sostiene a la audiencia en una especie de trance y éxtasis escénico pocas veces presenciado en el ambiente teatral.

No resulta atrevido asegurar que el paso del tiempo no ha sido benigno con la versión fílmica de Heathers; sin embargo, la adaptación musical sigue conquistando adeptos y cosechando triunfos. Esta reposición vuelve al teatro donde se estrenara en el 2014 pero en esta ocasión es una producción muy cuidada cuyo elenco extraído de Broadway derrocha talento y su consolidada audiencia eleva la experiencia. Lo que no deja de ser irónico es que un musical que habla sobre suicidios y asesinatos adolescentes sea tan alegremente festejado, esperemos que la predilección del público sea motivado solo por una nostalgia ochentera y no una perversión criminal.

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