Louis Vuitton ha vuelto a convertir las pasarelas internacionales en un diálogo entre la historia y la vanguardia. El director creativo Nicolas Ghesquière presentó la esperada colección Crucero 2027 en el marco incomparable de The Frick Collection, el emblemático museo del Upper East Side de Nueva York. El desfile supuso un hito tanto para la moda como para el espacio, siendo el primer gran evento que acoge la pinacoteca tras su ambiciosa renovación.
La propuesta estilística destacó por un dinámico juego de contrastes donde la opulencia clásica francesa se encontró de frente con el alma urbana y democrática de Manhattan. Ghesquière combinó majestuosos volantes victorianos y cuellos Médici con la rebeldía del cuero de estilo motero, capas desaliñadas sobre minifaldas vaqueras y guiños directos al boxeo y al ciclismo mediante shorts de estética deportiva.
El arte gráfico toma la pasarela
El hilo conductor de la noche fue la fuerte presencia de la cultura pop y el arte urbano estadounidense. Los diseños se tiñeron con vibrantes estallidos de color —como naranja, rosa y verde lima— salpicados por los icónicos trazos gráficos de Keith Haring, conviviendo en armonía visual bajo los arcos del museo rodeados de obras maestras del Renacimiento, Rembrandt y Vermeer.
En cuanto a los complementos, destacaron los sombreros tipo pescador, calzado metalizado de corte futurista y bolsos escultóricos. Un detalle que captó la atención de los expertos fue el cabello de las modelos, que lució las características mechas horizontales popularizadas por la patinadora artística Alysa Liu, anunciada como la nueva embajadora de la firma.
Un front row repleto de estrellas
El evento atrajo a una constelación de figuras internacionales que personificaron la sofisticación de la marca. Entre las invitadas de honor en primera fila destacaron Zendaya, capturando todas las miradas, junto a Emma Stone, Anne Hathaway, Cate Blanchett y Jennifer Connelly, consolidando este desfile no solo como un triunfo de diseño, sino como el gran epicentro social y cultural de la temporada neoyorquina.










