El largometraje dominicano “Acorde Final”, bajo la dirección de la realizadora Pachy Banks-Cabral, continúa consolidando su éxito en las pantallas internacionales tras obtener importantes reconocimientos en prestigiosos festivales de cine de Europa y América.
La producción ha marcado un hito para la industria cinematográfica de su país al convertirse, según informaron fuentes de la producción, en la primera adaptación de una obra de teatro dominicana en lograr una repercusión y presencia de tal magnitud en los circuitos internacionales de cine independiente.
Cosecha de éxitos en Madrid y Berlín
El debut de Banks-Cabral en el cine de ficción de gran formato ha sido recibido con el aplauso de la crítica. En el Berlin Independent Film Festival, la cineasta se alzó con el premio Best First Time Director (Mejor Director Debutante).
Por su parte, el paso de la cinta por España también dejó huella: en el Festival Internacional de Cine Independiente de Madrid (Ficimad), Banks-Cabral se llevó el galardón a Mejor Director, mientras que el coprotagonista de la cinta, Mario Peguero, fue reconocido con el premio a Mejor Actor de Reparto. La ruta internacional de la película incluye además una nominación en el Montreal Independent Film Festival y su ingreso en la selección oficial del Dominican Film Festival in New York.
Del escenario teatral a la gran pantalla
“Acorde Final” adapta la obra original escrita por la también actriz principal, Patricia Muñoz, quien da vida a Abril, una mujer sumergida en un doloroso proceso de duelo tras sufrir una irreparable pérdida familiar en un accidente automovilístico.
El núcleo de la película radica en el esfuerzo de su familia por devolverle la alegría de vivir y el reencuentro de Abril consigo misma a través del amor de los que la rodean.
Para aislarse del mundo exterior, Abril se refugia de manera obsesiva en las notas de su piano. Sin embargo, este espacio de escape termina convirtiéndose en una condena al aislamiento, desatando la profunda preocupación y el desconcierto de su hermana Carmen y de sus hijos, Isabel y Cristóbal. El drama explora con sensibilidad la resiliencia humana, la salud mental y la importancia de los lazos familiares frente a la tragedia.










